DÁNDOLE SENTIDO A LA VIDA
Suena la alarma o el despertador, lo que nos indica que nuestro día ha comenzado. Como cada mañana, nos envolvemos en la rutina a la que ya estamos acostumbrados. Nos vestimos, tomamos un café, unos mates y arrancamos. Aveces ni siquiera nos detenemos a desayunar porque el tiempo es tirano y como solemos andar a las corridas seguimos con nuestros rumbos: El trabajo, el colegio, la facultad, los trámites, la visita al médico o los quehaceres domésticos es señal que nos espera un día largo que nos mantendrá ocupados.
Luego de haber cumplido con las obligaciones, los que pueden se toman un descanso: tirarse al sillón a ver una peli o serie, juegan a algún juego, otros simplemente se relajan recostándose en sus camas, escuchando música; otros sin embargo aprovechan a estudiar o siguen haciendo cosas cómo preparar la cena y los que tenemos hijos, de más estar decir que nuestro día parece que nunca se acaba.
Llega el fin de semana y aprovechamos para descansar y divertirnos. Hacemos paseos, vamos a conocer lugares, a la noche se sale a cenar o se invita a amigos a comer, la familia se junta a festejar algún acontecimiento...en fin cada uno tiene sus planes.
Lo que acabo de describir es más o menos lo que la mayoría de las personas hacemos, pero como ya sabemos no todos vivimos la misma vida.
Todo esto sin contar los problemas y diferentes circunstancias que atravesamos día tras día...
Ahora bien, ¿Qué pasa cuando la vida se nos vuelve "carente" "vana" o para decirlo más simple, sin sentido? Hacemos muchas cosas pero a la vez parece que no hacemos nada porque siempre estamos en el mismo lugar. Los problemas siguen siendo los mismos y nada cambia, unos ya no tienen ganas de hacer nada nuevo porque las veces que lo intentaron "fracasaron". Cómo si nos acostumbráramos a vivir una vida simple porque es lo que nos tocó vivir. Otros tienen muchas cosas materiales pero sin embargo saben que les falta algo.

Salomón, un sabio muy famoso una vez dijo:¿Cómo saber qué es lo mejor para nosotros en los contados días de nuestra vana vida, por la que pasamos cómo una sombra? y tenía razón, ¿cómo podemos saber qué es lo mejor para nosotros? y la respuesta sería simple: lo mejor es lo que nos hace bien, lo que nos hace feliz. pero la felicidad tiene un concepto muy ambiguo.
¿No sería bueno hacer lo que nos gusta y disfrutarlo cada momento? y que además mientras lo hacemos estamos contribuyendo con el mundo ayudando a otros? Eso sería ideal y tendría mucho sentido.
Encontrar todo eso es posible!!! ¿sabés cómo? encontrando tu PROPÓSITO.
El propósito qué le da significado a tu vida, lo que te hace ver más allá. Saber para qué vinimos a este mundo. Porque dejame decirte qué todos estamos acá por algo, de alguna manera fuimos elegidos para cumplir una misión. Y esto está comprobado, los que ya descubrimos el sentido a la vida, vivimos de otra manera, con un espíritu lleno que nos impulsa a seguir adelante siempre y a ir por algo más.
Te invito a que puedas descubrir tu PROPÓSITO EN LA VIDA. ¿y cómo hacerlo? es tan sencillo... Dios te lo dirá. ¿Te animas a preguntárselo? Él te lo dirá.
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